4 tipos de trastornos refractivos, ¿cuál es el más común?

Uno de los problemas oculares más comunes es el error de refracción. Esta condición ocurre cuando el ojo no puede enfocar los objetos con claridad. Como resultado, los pacientes sentirán los ojos borrosos, incluso si son graves, pueden desencadenar alteraciones visuales. Los errores de refracción son difíciles de prevenir, pero se pueden diagnosticar mediante exámenes oculares periódicos y recomendaciones de uso de anteojos según sea necesario. Si se maneja correctamente, las personas con errores de refracción no tendrán problemas de visión. [[Artículo relacionado]]

Tipos de error refractivo

Los 4 tipos más comunes de errores de refracción son:

1. Miopía (miopía)

En las personas con miopía, los objetos que están cerca del ojo se verán claramente. Por otro lado, los objetos que estén lo suficientemente lejos se verán borrosos. Sin embargo, por lo general, la miopía se puede detectar incluso en niños. Por eso, si hay niños pequeños que usan gafas, no significa que estén expuestos a pantallas con demasiada frecuencia. Podría ser, el cristalino de su ojo desde que nació tenía un defecto de refracción, condición de miopía. Por lo general, la condición de error de refracción miope puede cambiar junto con el crecimiento de un niño. Por eso es importante que se revisen los ojos con regularidad para saber si los anteojos que usa actualmente deben reemplazarse o no.

2. Hipermetropía (hipermetropía)

A diferencia de la miopía, la hipermetropía o hipermetropía es un error de refracción, por lo que los objetos cercanos al ojo aparecen borrosos. Por otro lado, los objetos ubicados bastante lejos siguen siendo claros. En personas con hipermetropía severa, los objetos aparecerán borrosos independientemente de la distancia. El error de refracción hipermétrope también puede ser genético o hereditario.

3. Astigmatismo (cilíndrico)

El astigmatismo o astigmatismo ocurre cuando la córnea del ojo es asimétrica. Mientras que, idealmente, la córnea del ojo está perfectamente curvada para que la luz entrante pueda enfocarse y ser visible. En personas con trastornos refractivos de astigmatismo, las líneas rectas no pueden verse rectas e incluso inclinadas. Es por eso que las personas con astigmatismo tienden a ver los objetos borrosos a cualquier distancia.

4. Presbicia

El último error de refracción ocurre con el envejecimiento. Cuando una persona tiene más de 40 años, el cristalino del ojo ya no es tan flexible como antes. Como consecuencia, la capacidad del ojo para enfocar se reduce, lo que dificulta ver objetos a corta distancia. Esta es una parte normal del proceso de envejecimiento y es universal. Las personas que sufren de presbicia por error de refracción también pueden experimentar miopía, hipermetropía o astigmatismo al mismo tiempo.

La importancia de hacerse un examen de la vista con regularidad

Según la Organización Mundial de la Salud, al menos 153 millones de personas en todo el mundo experimentan problemas de visión debido a errores de refracción. Esta cifra aún no incluye a los ancianos que tienen presbicia y suele ocurrir de forma universal. Los signos anteriores se pueden detectar desde que el niño era pequeño, a excepción del error refractivo de la presbicia. Pero a menudo, los niños no saben que su visión tiene un error de refracción y no se lo dicen a sus padres o cuidadores. Tal vez el niño se queja de que no puede ver lo que explica el maestro frente a la clase, o se ha cruzado de ojos. Por lo tanto, es importante consultar siempre con un oftalmólogo de forma regular para que se pueda ver si hay un error de refracción experimentado por una persona. Al examinar los ojos, el médico realizará pruebas con instrumentos computarizados o instrumentos mecánicos para que se puedan identificar los errores refractivos. Si una persona se queja de visión borrosa, puede haber más de un tipo de error de refracción. Por ejemplo, la visión borrosa se produce tanto por miopía como por astigmatismo. Si eso sucede, el médico prescribirá lentes para anteojos de acuerdo con la afección ocular de cada individuo.