Procedimientos adecuados para el manejo del dolor según la gravedad

El dolor es la forma que tiene el cuerpo de indicar que algo anda mal. Idealmente, el dolor desaparecerá después de que la enfermedad mejore o se tome la medicación. Además, con el avance del manejo del dolor, ya no hay ninguna razón para que nadie experimente un dolor excesivo. El manejo del dolor se lleva a cabo para asegurar que el paciente evite el dolor intolerable debido a ciertas enfermedades. Con un manejo adecuado del dolor, el proceso de curación será más rápido y los pacientes podrán volver a sus actividades. [[Artículo relacionado]]

¿Cuáles son los procedimientos de manejo del dolor?

Diferentes condiciones de pacientes, diferentes tratamientos del dolor aplicados. Los procedimientos previos al manejo del dolor son:
  • Evaluación
  • Pruebas de diagnóstico para determinar la principal causa de dolor.
  • Remisión para cirugía (según los resultados de la prueba y la evaluación)
  • Intervenciones como inyecciones o estimulación de la médula espinal
  • Fisioterapia para aumentar la fuerza corporal.
  • Si es necesario, hay un psiquiatra para tratar la ansiedad, la depresión u otras quejas mentales que se experimentan cuando se sufre de dolor crónico.
  • Medicina complementaria
Por supuesto, no cualquier paciente puede recibir tratamiento para el dolor. Además de tener que pasar por una serie de procedimientos anteriores, existen categorías que pueden aliviarse con el manejo del dolor como:

1. Dolor agudo

Este tipo de dolor que se presenta repentinamente y solo dura brevemente y ocasionalmente. Por lo general, el dolor agudo se produce debido a fracturas, accidentes, caídas, quemaduras, parto y cirugía.

2. Dolor crónico

El dolor crónico ocurre durante más de 6 meses y se siente casi todos los días. Por lo general, el dolor crónico comienza con un dolor agudo pero no desaparece incluso después de que la lesión o la enfermedad hayan sanado. Por lo general, el dolor crónico se produce debido a dolor de espalda, cáncer, diabetes, dolores de cabeza o problemas con la circulación sanguínea. El dolor crónico puede afectar la vida de una persona porque dificulta la actividad física. Por eso puede provocar depresión o aislamiento social.

3. Dolor que ocurre repentinamente (dolor irruptivo)

Dolor irruptivo es un dolor punzante que se produce rápidamente. Por lo general, este dolor se presenta en pacientes que ya están tomando medicamentos para tratar el dolor crónico debido al cáncer o la artritis. Dolor irruptivo Puede ocurrir cuando alguien está realizando actividades sociales, tosiendo o estresado. La ubicación del dolor a menudo ocurre en el mismo punto.

4. Dolor de huesos

Sus características son dolores y molestias en uno o más huesos y aparecen al hacer ejercicio o descansar. Los desencadenantes pueden deberse a cáncer, fracturas o osteoporosis.

5. Dolor de nervios

El dolor de nervios ocurre porque hay inflamación de los nervios. La sensación es como ser apuñalado y quemado. De hecho, muchos enfermos describen la sensación como electrocutados y empeorando por la noche.

6. Dolor como punzadas, calambres o ardor (dolor fantasma)

dolor fantasma se siente como si viniera de una parte del cuerpo que ya no está en su lugar. Por lo general, las personas que se someten a una amputación a menudo lo sienten. El dolor fantasma puede desaparecer con el tiempo.

7. Dolor de tejidos blandos

Ocurre porque hay inflamación de tejidos, músculos o ligamentos. Suele asociarse con lesiones deportivas, dolor de columna, problemas del nervio ciático.

8. Dolor referido en determinadas partes del cuerpo

El dolor referido se siente como si proviniera de un punto específico, pero en realidad es el resultado de una lesión o inflamación en otro órgano o ubicación. Por ejemplo, los problemas en el páncreas causarán dolor en la parte superior del abdomen hasta la espalda. El tipo de manejo del dolor se ajustará al dolor que sienta el paciente, con los tipos de tratamiento, a saber:
  • Inyecciones epidurales de corticosteroides
  • Bloqueo del nervio simpático
  • Estimulación del nervio espinal
  • Succión de líquido de las articulaciones.
  • Compresa de cubitos de hielo o compresa tibia
  • Actividad física regular
  • Asistencia psicológica o relajación (meditación)

Objetivos de manejo del dolor

Se proporcionará manejo del dolor cuando un paciente experimente un dolor significativo o prolongado. El equipo médico evaluará, rehabilitará y ayudará a los pacientes que sientan dolor. Idealmente, el manejo del dolor se lleva a cabo de acuerdo con la condición del paciente. Pero, en ocasiones, su aplicación se ve obstaculizada por los recursos que posee el hospital. Los objetivos del manejo del dolor son:
  • Reducir el dolor que siente el paciente.
  • Mejora la función de la parte del cuerpo enferma.
  • Mejorar la calidad de vida
Estos tres objetivos del manejo del dolor son continuos y están estrechamente relacionados. La existencia de innovación y tecnología en el campo médico también ayuda a la implementación de una gestión médica cada vez más avanzada.

Efectos secundarios del manejo del dolor

En algunos pacientes, el manejo del dolor también puede presentar riesgos o efectos secundarios. Sin embargo, esto puede variar según la enfermedad experimentada y el método de manejo del dolor administrado. Algunos de los riesgos comunes asociados con el manejo del dolor son:
  • Estreñimiento
  • Nauseabundo
  • Me siento con sueño
  • Desorientado y confundido
  • La respiración se vuelve más lenta
  • La boca se siente seca
  • Erupción cutánea con picazón
  • Latido anormal del corazón
Cualquier efecto secundario que sienta el paciente debe ser comunicado al médico, como material de evaluación para el procedimiento de manejo del dolor dado. Igualmente importante, el manejo del dolor no se trata solo de dolor físico. La aparición de problemas mentales como la depresión, la ansiedad excesiva o la tendencia a retirarse de la sociedad también debe gestionarse adecuadamente mediante la asistencia de expertos.